Nacido en el barrio porteño de Boedo, Maximiliano Pallocchini aterrizó en Berlín en el 2012 acompañando a su pareja, la escritora Samanta Schweblin, quien había ganado una prestigiosa beca para estudiar en Alemania. Un año después, se lanzó a la aventura gastronómica con el proyecto de abrir un bar que también sirviera alguna que otra cosita rica para picar.

“Aquí no es muy común eso: o vas al bar, o vas al restaurante, pero los bares casi no sirven comida”, explica. “Alquilé el local, y decidí que aparte de las clásicas papas y cosas así que se pueden picar en un bar, iba a haber empanadas. La sorpresa fue que me empezaron a pedir cada vez más y terminé vendiendo más empanadas que bebidas. Así, el bar devino en restaurante”.
En sus primeras épocas, Gloria, el restaurante de Maximiliano, tenía como opción para acompañar la bebida una canasta de tres empanadas. Poco a poco, el asunto derivó en un menú de 14 sabores, en la apertura de una fábrica dedicada exclusivamente a las empanadas y de un segundo local también sólo de empanadas.


“Como nuestro concepto está atado a la experiencia cultural gastronómica, queríamos que el producto fuera bien argentino. Tenemos dos opciones con carne (salteñas y criollas al estilo de las que se comen en Buenos Aires), y las clásicas: humita, jamón y queso, espinaca, cebolla y queso, y gorgonzola”, enumera Maximiliano.
“Nos apegamos mucho a las recetas argentinas, la idea es que los alemanes puedan probar no solo la empanada conceptualmente sino nuestros sabores en general. Quitarle eso era quitarle un poco la identidad”, agrega.

Color latino. La razón principal por la que Maximiliano quiso anclar su menú en las opciones típicas argentinas tienen que ver con que en Berlín hay varias opciones más en lo relativo a empanadas, provenientes de toda Latinoamérica. Tanto que el periodista Manuel Sierra Alonso, también argentino, decidió en el 2020 crear en la capital alemana un festival dedicado a las empanadas.

En su primera edición reunió a ocho restaurantes que, durante dos días, invitaban con menúes y ofertas especiales a disfrutar de sus platos. Además de los dos locales de Gloria, se sumaron los restaurantes Mía y Leo, y La Criolla (también con empanadas argentinas) La Despensa (empanadas paraguayas), El Chilenito y La Picá de Deli Mel (con chilenas) y Como en Casa (con empanadas peruanas).